Sin frijoles no hay gallo pinto

La pandemia que golpeó a todos los sectores de la producción nacional se convirtió en una motivación más para enarbolar la bandera del cooperativismo. Arroz, frijoles, sal, leche, queso, frutas, verduras, aceite, carnes, pescado, huevos son solo algunos de los productos de consumo diario de la población costarricense, que son producidos por las manos de agricultores cooperativistas. Y es que, si hablamos de seguridad alimentaria, gran parte de los esfuerzos para que estos productos no falten en la mesa de los consumidores, es gracias a la gestión solidaria y equitativa que promueve el cooperativismo.

Parece que volver la vista a la producción nacional, a la agricultura es una medida que los gobiernos han tomado solo en tiempos de crisis y la pandemia por la COVID-19 no es la excepción. Sin embargo; hoy más que nunca, nuestros agricultores claman para que se terminen las amenazas a las pocas instituciones que les tienden la mano y piden al gobierno; que lejos de cerrarlas, las fortalezcan.

En este reportaje producido para el CONACOOP y la CPCA, los productores de frijol de cooperativas y asociaciones en Pérez Zeledón ofrecen una amplia visión de las repercusiones de la pandemia, la acción del cooperativismo en la generación de empleo y el apoyo al agricultor nacional, su posición frente a las disposiciones gubernamentales y proyectos de ley que afectan al INDER, al CNP, la FANAL y al trabajo que viene desarrollando el MAG en la figura del Ministro Renato Alvarado Rivera.

Periodista: Alejandra Ulate Díaz

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